martes, 11 de enero de 2011

"...I want to quit...."

Creo que así decía el "Write Something about You" en Facebook de Gustavo (Andy Riverbed). Nunca le pregunté que significaba, talvez era parte de alguno de sus poemas, pero es una frase que lleva martillando mi sien por días. No soporto trabajar de mesera. Punto. No encuentro el tiempo para escribir o hacer algo creativo en la rutina del día. Vivir con prisa no da risa. No tengo nuevos recuerdos mas solo el de los momentos que paso entre las paredes del restaurante. El único color que reconozco es el rojo y el único sonido que se me hace familiar es el de la campana en la cocina que sólo suena para avisar que la comida está lista. Mi uniforme ya no son mis Doc Marteens y mis shorts.

Aunque me pasan unas de cosas. Los otros días una pareja se sentó en las mesitas de afuera. Precisamente, es el área que tengo a cargo, aveces con Carla y otras sola. "Buenas Noches, ¿qué puedo traerles para tomar?", comienza mi discurso previamente ejecutado. Él argentino, ella mexicana, me suena su cara y en el paladar me guinda su nombre, "¿quién será esta señora?" pensé. Ordenaron vino, linguini con cangrejo y unos raviolis rellenos de calabaza. Era una pareja llena de bohemia y se me salían suspiros pensando que algún día sería como ella y andaría por el mundo bebiendo vino y comiendo fino. Resulta que mis clientes eran Jorge Damián Nuñez y Sylvia Mariscal, el escritor argentino, ella primera actriz mexicana. Estaba de vacaciones de Televisa y por decidieron venir a Puerto Rico por dos semanas. Me dierons sus contactos y yo contenta con mis nuevos amigos. Tengo una invitación para Argentina pendiente. A ver que pasa. La noche siguiente volvieron al restaurante, para despedirse, pues volvían a sus países. Ella a trabajar, él a los ensayos de su nueva obra. Algún día, nos encontraremos de nuevo.

La semana pasada fueron como 17 personas a beber solamente y se sentaron afuera, y yo con dinero en los ojos, les traigo pan y cositas cheveres. Dos de ellos se casaban al próximo día en el Yunque, venían de Martha's Vineyard. Eran como unos roqueros, tatuados y toda la cuestión. Hicimos chistes, hablamos un rato y me contaron de sus vidas. Alisha, unas de las damas de honor se despidió de mi diciendo que pensaba que yo era "a wonderful and truly good person. You have a special soul Lola", luego me abrazó. Me invitaron a una fiesta en el Hotel Sheraton, pero dije no gracias, uno nunca sabe. Una de las muchachas que estaba en el grupo dejó su tarjeta de crédito perdida, regresó al restaurante a buscarla. Hasta la próxima.

Este fin de semana, se sentaron afuera un familión sueco de 11. Parecían Barbies y Kens'. Todos rubios, esbeltos y guapos. Las señoras eran finas, finísimas, pero tenían una debilidad por los mojitos incalculable. Ordenaron vino y muchos aperitivos, lo más curioso de todo es que pidieron el mismo plato para comer: Pasta Pescatore, con mejillones, almejas y camarones. Uno que otro se pidió una Bisteca. Me preguntaban cositas de Puerto Rico, me pidieron recomendaciones de platos y lugares para visitar en Viejo San Juan, les hice un mapita, me hicieron cuentos de Suecia, me preguntaron por mis cosas, me felicitaron por graduarme. Y al final de la noche, no solo pusieron la propina de la comida, me dieron propina a mí aparte, ¡adiós suecos elegantes!

Y así me la he pasado, con una sonrisa de embuste en la cara y no es hasta que llegan personas como estas que me siento de nuevo un poco más humano.


3 comentarios:

isla analoga dijo...

No te quejés mujer, al menos conoces gente de alrededor del mundo aleatoriamente + contactos , y no te quedas viendo las mismas caras, y hablares de los de aca,

Aprecia esa campana y las paredes rojas.

isla analoga dijo...

No te quejés mujer, al menos conoces gente de alrededor del mundo aleatoriamente + contactos , y no te quedas viendo las mismas caras, y hablares de los de aca,

Aprecia esa campana y las paredes rojas.

lola pistola. dijo...

Precisamente ese es el fun de lo que escribí, que si no es por esas personas me hubiera ido hace tiempo, porque lo que es paga y ambiente laboral no es nada memorable/agradable/degustable. So, estas personas son la cherry. Además me quejo del trabajo y sin parar, todos los días...