martes, 31 de agosto de 2010

E(ar)l día más aburrido, creo.

Y hoy que me levanté enamorada de la maranta, el estómago comenzó a rugir: hambre. Y el corazón se concentraba en la maranta para no darle cuerda al vacío que se está creando en él. Tengo una tristeza por dentro. Quiero hacer nada. Siento que todo he perdido. Me voy a fumar un cigarrillo y a comerme un pancake con jugo de uva Welch.





No hay comentarios: