viernes, 8 de enero de 2010





















Cuando llegan nuevos años y se marcan nuevas décadas en la vida de las personas uno se plantea nuevas metas y resoluciones y se baña en todos los aceites que Walter Mercado dice que uno tiene que empabonarse con aceite de lavanda o de lengua de vaca, etc. Cuando dieron las 12, mi madre vino como Magdalena llorando a decirme cuanto me amaba. Yo mire al cielo y cerré los ojos, bien emo, y solo desee ser feliz para siempre. Eso solo es posible: con mi carrera ideal y junto al babycakes. Suena cheesy. Me importa un carajo. San Juan iluminado por fuegos artificiales se convirtieron en un espectáculo para las hijas de mi padrino que viven en Minnsessota y son mexicana-puertorras-americanas. Son como gufias.

El punto es que este a
ño quiero ser feliz. Y si me ocurren cosas como las que me pasaron el año pasado, desde las buenas hasta las malas, todo sea por algo. La vida no me puede tener del tingo al tango. Yo mando (toco madera, zinc y cemento) O como dice papi, madre sin sentimiento.

Estos días no han sido fáciles para nosotros. No digo mas.


Tengo muchas fotos de todo lo que ha pasado al menos en los ultimo 20 días, voy a uploadear unas cuantas, no van en orden. Mi madre se esta pasando blower para acostarse a dormir.


2 comentarios:

Nerdote dijo...

Hey nice pics! La 1ra, con el cielo. Le di click para agrandar, y el cielo es el mismísimo de los simpsons! O estoy en un viaje??

lola pistola. dijo...

HAHA, casi. Eso es saliendo de Jayuya. Falta el domo.