sábado, 9 de diciembre de 2006

Criminal

En respecto a un criminal, hay tanto por decir. En una extensa biografía se comienza nombrando el punto clave de desarrollo en la mentalidad y actitudes del susodicho: la familia. La madre se prostituía, el padre capeaba en cuanto punto y así sucesivamente entre una extensa rama geonolica. Luego el cliché, la presión que ejercía nuevas escuelas y por consecuencias las mal logradas amistades. Y así el presunto criminal, futuro asesino en serie, violador, ladrón etc. se atocigaba de pensamientos que lo llevarían finalmente a cometer sus crímenes. La problemática en cuestión es si su comportamiento fue inducido o se nace siendo un criminal, o como preferiría llamarle un animal.

Según la Real Academia Española, criminal es aquel que ha cometido o procurado cometer un crimen. Procuró cometer un crimen, como un animal, renegado por el instinto.Procuró causar sufrimiento y desesperanza, procuró visualizar en su víctima todo el sufrimiento que supuestamente lo ha aquejado por años. Atacó a quien se sacia de felicidad y desconoce la infelicidad. Mordió la piel de su víctima llevando los trozos de esperanza que le quedaban. Llevándose consigo inclusive la magia de una familia dentro de las salas de un juicio. Y si se pronuncia culpable, sera enjaulado, como si padeciese de rabia, o como un perro sato, un perro de la calle. Perfectamente vigilado para en su momento mas susceptible ser encarcelado.

Entonces, el animal queda condenado, el animal tiene los días contados. Se supone que corra en aires abiertos, en terrenos desiertos. El criminal es de su casa, vive consigo mismo, su mente es su enemigo y a la vez su complaciente y fiel sirviente. ¡Mata, destruye, alimentate, haz lo que sientas! Si el método científico trata de identificar la actitud racional del universo, no se necesitan muchos procedimientos para salir de una teoría y ver la realidad. Mientras menos hable el animal, más tiene que hacer.